Cumplís con lo que se espera, respondés, te ocupás, pero el cansancio se acumula y la sensación de estar siempre “llegando justa” pesa.
Las formas que aprendimos para movernos en la vida nos ayudaron a crecer y a sostenernos, pero esas mismas formas se vuelven rígidas si seguimos funcionando aunque el cuerpo esté pidiendo otra cosa.
En estos casos el estrés no es una mera falta de organización sino una señal de que necesitamos revisar cómo estamos sosteniendo todo eso.
El acompañamiento individual es un espacio donde una de las cosas que hacemos es revisar los modelos de autoridad que hemos adoptado y que están quedando chicos para lo que el cuerpo necesita.
Trabajo desde la gestalt, poniendo atención a la experiencia presente e invitándote a poner en práctica esa misma manera de estar, con lo que sentís, lo que pensás, lo que tu cuerpo muestra cuando hablás de lo que te cuesta o te enciende.
El proceso se organiza en ciclos de 12 encuentros. Conversamos, registramos sensaciones y a veces usamos recursos expresivos como el movimiento, las artes plasticas o la escritura.
Practicamos la escucha, y cuando eso ocurre y se desarrolla, tambien empieza a construirse una forma más clara y coherente de tomar decisiones.
Es un espacio de desarrollo personal y autoconocimiento. No reemplaza un proceso psicoterapéutico, pero puede ser un marco fértil cuando hay disponibilidad para sentir y capacidad para observarse y reflexionar. El vínculo humano y la continuidad del proceso son el marco. Lo demás ocurre en la experiencia.
Si para vos tiene sentido, podemos sumar tinturas madre como apoyo natural. No reemplazan tratamientos médicos ni de psicoterapia, pero pueden acompañar la regulación del estrés.
Al final si tenes ganas de seguir profundizando podes continuar tu proceso con un nuevo ciclo.
Si sentís que este espacio puede ayudarte a ordenar lo que hoy se siente desbordado, escribime. Coordinamos una primera entrevista sin cargo y vemos si este espacio se ajusta a lo que necesitas.